Tenía unos plátanos que estaban muy maduros para comer, por lo que decidí elaborar un bizcocho de plátanos y nueces. Me ha quedado muy sabroso y esponjoso, por lo que he decidido compartir la receta con vosotros. Espero que os guste.

Ingredientes

● 4 Plátanos medianos maduros
● 80g (2/5 taza) Azúcar blanco normal
● 80g (2/5 taza) Azúcar morena de caña integral.
● 120ml (1/2 taza) Aceite de oliva suave (o de girasol, canola o maíz)
● 2 Huevos L (o 3 Huevos M)
● 1 Cdta (tsp) de extracto o esencia de vainilla
● 250g (1 y 3/4 taza) Harina Blanca Candeal “repostería” 130W
● 2,5 Cdtas (tsp) Polvo de hornear o levadura química (12g aprox.)
● 80g (1/3 taza) Nueces Pecanas trituradas (Opcional)

Elaboración

  1. Empezamos añadiendo sobre los plátanos el azúcar blanco y el azúcar moreno, con un tenedor machacamos los plátanos y mezclamos con los azúcares hasta formar un puré, si no tenéis azúcar moreno, podéis sustituirla por la misma cantidad de azúcar blanco aunque el azúcar moreno le da un sabor muy rico a la mezcla y la hace más cremosa. Una vez triturados usamos la batidora para dar mas suavidad a la mezcla.
  2. Añadimos los huevos de uno en uno y esperamos que se integre el anterior andes de añadir el siguiente, cuando los tengamos integrados en la mezcla, añadimos el aceite de oliva suave o de girasol y mezclamos bien.
  3. Añadimos el extracto de vainilla y mezclamos bien para distribuir el sabor.
  4. Sobre un colador ponemos la harina con la levadura y lo tamizamos todo junto sobre la mezcla para evitar grumos en la masa, con la batidora apagada, mezclamos un poca para evitar que se espolvoree la harina y levadura, después encendemos la batidora a la velocidad más baja y así evitamos desarrollar el gluten de la harina y el bizcocho nos quedará tierno y esponjoso. Cuando veamos que ya no quedan restos de harina, le añadimos las nueces pecanas trituradas y mezclamos bien hasta que veamos que quedan integrada en la masa. También podéis hacerlo con cualquier otro fruto seco o incluso con chispas de chocolate.
  5. Pasamos la mezcla a un molde que previamente hemos untado con mantequilla o le hemos puesto un papel de horno para poder desmoldarlo después fácilmente.
  6. Lo metemos en el horno que hemos precalentado previamente a 180º arriba y abajo y sin ventilador, en una hora tendremos nuestro bizcocho horneado, aunque este tiempo varia dependiendo del tipo de molde o horno, por lo que es aconsejable pasado 40 minutos pincharlo con un palillo y si sale seco significará que nuestro bizcocho está listo.
  7. Una vez sacado del horno lo dejamos reposar unos 10 minutos antes de desmoldarlo, dejamos enfriar a temperatura ambiente y ya estará listo para servirlo.